Homenaje a la VM Litelantes.

Es indiscutible que Nuestra Señora Litelantes, con mucho cariño y paciencia, levantó al Venerable Maestro Samael Aun Weor y lo convirtió en un Hierofante de Misterios Mayores.

Quien primero dio fe de este hecho fue el propio Maestro Samael, y así lo declaró a los cuatro vientos.

Sin duda alguna fue el primero y el más ferviente admirador y discípulo de nuestra amada Maestra. Digamos que fue el primer Litelantizado.

Ella fue el sagrado matraz del Maestro, su atanor alquímico, donde recibió el fuego, la llama ardiente de la sabiduría, para entregarla a la humanidad doliente, y legarnos —en síntesis y sin ambages— la Gnosis, la profunda sabiduría del Ser, que permaneció oculta durante milenios...

Nuestra amada Maestra lo apartó de los caminos inciertos de las magias de todos colores —menos blanco— por los que transitó su esposo con los indios de la sierra colombiana y fue ella quien verdaderamente lo hizo enderezar su camino.

Fue nuestra amada Maestra Litelantes quien le enseñó la ciencia jinas, quien lo introdujo a la Logia Blanca, quien lo inició en el Templo del Santo Grial de Monserrat, y lo guió y orientó toda su vida…

Indubitablemente, fue la real y verdadera Maestra de Nuestro Venerable Maestro Samael Aun Weor, y la Gnosis moderna es la enseñanza de los Maestros Samael Aun Weor y Litelantes.

Dicho de otra forma, de no ser por la Maestra del Maestro, de no ser por nuestra amada Señora Litelantes, no conoceríamos ni remotamente la Gnosis, el Avatara de Acuario no se hubiera encarnado en su Boddhisattva, Víctor Manuel Gómez Rodríguez, ni jamás se hubiera hecho presente entre nosotros Samael de los Ejércitos, y no hay nada ni nadie en las jerarquías de las dos Logias que niegue este radical hecho.

Enfatizamos en las “jerarquías”, porque solamente los pedantes de la época, los que no tienen ningún grado en la logia Inferior —en la Superior no hay duda alguna, cualquiera que sea el rango de sus miembros—, es decir, los meros diletantes o aprendices de diablos, son los que dudan y niegan la exaltación de nuestra Maestra Litelantes, o como dijera nuestro Gurú Samael “agotan su baba difamatoria contra ella”.

Así que la Maestra del Maestro Samael Aun Weor, se encarnó, le enseñó a su esposo la Gnosis del Templo del Santo Grial de Monserrat —la misma del divino Rabí de Galilea— y lo levantó, exaltó al Coloso de la Alquimia, al Buddha Maitreya, y le ayudó a entregar su mensaje redentor… También la divina Maestra del Maestro convivió con nosotros y nos enseñó hasta donde nos dejamos enseñar y ayudar.

Los Maestros de la Luz nos aman con verdadero cariño y sufren dolores de parto para que Cristo sea formado en nosotros.

Con limpio y profundo amor nos amó nuestra Venerada Maestra Litelantes —“Piedra Antigua”— y sufrió dolores de parto por nosotros para que nos corrijamos, para que regresemos al Padre… Oremos y actuemos para no decepcionarla.

Amen